Tareas reales

Rene Magritte - La cara del genio de 1926Rene Magritte – La cara del genio de 1926

Tareas reales

 

¿Acaso seria del cielo silencioso de invierno

de quien aprendí los largos silencios iluminados?

Federico Nietzsche

 

 

Va al baño, y luego se dirige a su puesto de trabajo. Abre la gaveta de la parte de abajo del escritorio saca una caja de servilletas. Rozando el mediodía, entra una estudiante, se dirige al escritorio, donde está María, y con una gran sonrisa le da los buenos días.

La muchacha, recorre los pasillos mostrando hileras de libros, comienza a estornudar. María habituada al ruido diario, se acerca, le pregunta por lo que busca. La muchacha, continua estornudando, esto le preocupa a María, le insiste ir al baño y lavarse la cara, dándole una toallita, mientras, ella se encarga de buscarle el libro que necesita.

El señor de la limpieza, entra en la biblioteca, mira con asombro, muchos libros sobre las mesas, le llama la atención, ya que María deja todo tan ordenado, que sólo le toca limpiar el piso, nada mas, porque hasta las papeleras estaban siempre pulcras. No toca los libros, ellos deben estar en el otro compartimiento donde María los busca para los usuarios. Se dirige a la entrada y pregunta si ya María se ha marchado, el portero le asegura que no. Le cuenta lo ocurrido, el portero, no lo puede creer, se preocupa, María tiene muchos años atendiendo al público, mucha gente dice que es conocedora de cada libro, el lugar exacto donde encontrarlo. Entonces, deciden ir a la biblioteca. Con mucha intranquilidad en los ojos llegan al lugar ya que esto sale de sus tareas reales. El portero, mira el desorden, llama por teléfono al policía de guardia, para que él también vea el disturbio inusual en aquel lugar.

El policía busca la escalera para llegar al tercer piso, mientras sube, nota un hilo de líquido ya seco que sigue con idéntica dirección hacia donde se orienta. En un pasaje, se da cuenta del desvío. El temor lo recorre, abre con cautela la puerta que da hacia el baño, allí se detiene ya no es un hilo es un charco que va saliendo desde adentro. Llama al portero para que le venga al lugar donde se encuentra. Un silencio, entre ellos se presenta, no desean abrir la puerta, sin embargo, el señor de la limpieza insiste porque su trabajo se extenderá más horas en su tarea por todo lo ocurrido.

De las fosas nasales de María, salía aquel hilo rojo que bajó desde el baño, hasta la planta baja; a su lado, estaba una joven con un libro, leía las normas de mantenimiento de los libros, cómo alejar los hongos que los dañan, que pueden dañar la salud de los otros.

María murió por causas naturales, no pudo por su avanzada edad aguantar tanto estornudar por un libro muy antiguo con el cual tuvo contacto, así, lo dijeron los periódicos.

La joven, que sostuvo el libro en sus manos, dejó de estornudar, mientras lo leía, aprendía la tarea real y pasaría su materia de técnicas de mantenimiento del libro.

Milagro Haack 

De Carta de pasar en silencio 

 

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